martes, 21 de agosto de 2012

Algo de Shodo (II)

Algunos me preguntáis la razón por la que dedico parte de mi tiempo a este arte. Suelo dar respuestas vagas al tema pero hace poco que he leído un texto que refleja bastante bien las sensaciones que obtengo (o espero obtener algún día) con su práctica.
Os hago una traducción aproximada de un parrafillo del libro en cuestión [y os comento algunas cosas entre corchetes].
"Trabajando con la barra de tinta lentamente hacia delante y hacia atrás sobre la piedra, estudio lo que voy a escribir [antes de comenzar a escribir es necesario preparar la tinta frotando la barra de tinta sobre la piedra que contiene un poco de agua; este proceso puede durar desde cinco minutos si se utiliza algo de tinta sintética hasta alrededor de treinta si sólo se usa agua]. Mis ojos beben en las estilizadas lineas, de su poder, ritmo y vitalidad. Ya hay en mi ojo mental un pincel invisible que forma los caracteres sobre el papel virgen [yo estudio detenidamente el modelo, pero todavía no tengo vista para ver más allá de la forma ;)].
Cuando me enfrento al papel y tomo el pincel experimento una sensación relajada de calma. Todo mi ser está concentrado sobre el pequeño cuadrado de papel y tal y como contemplo las posibilidades de la forma, el equilibrio y el ritmo se abren a mi, el papel parece crecer en tamaño
[a mi normalmente me falta sitio para cuadrarlo todo]. Escribo una copia y luego otra y pronto el pincel se ha convertido en una extensión de mi ser interno. El pincel traduce en blanco y negro a través del simple medio de una línea, una forma que muchos artistas no pueden expresar incluso con un arcoiris de colores en su paleta. Estando totalmente absorto en el potencial y los problemas de construcción del caracter, la sensación de tiempo simplemente desaparece. Escribo treinta o cuarenta copias  [yo necesito muchas más] y mi subconsciente asciende tranquilamente a un clímax de excitación a medida que me acerco al objetivo. Finalmente lo tengo. Una copia es perfecta en forma y está repleta de energía. Cada vez que la observo veo que mis sentimientos han sido plasmados en el papel para siempre. Esta sensación se comunica no solo a mi sino también a otros. Cuanto mejor es la escritura , más comprensible es mi expresión."
Obviamente este texto está escrito por un maestro y no he alcanzado todavía muchas cosas de las que describe, pero sí la sensación de calma que me trasmite la práctica, la fuga del tiempo y la excitación conforme te acercas a algo que se parece al modelo que tienes delante. Tengo que aclarar que de vez en cuando me ofusco y que en la mayoría de las ocasiones necesito más de cincuenta intentos antes de conseguir algo semidecente. 
Bien, complementaré la entrada comentándoos que uno de los momentos que más alegría me produce es la recepción de la carta de mi Maestro. Ese es el final y el principio del círculo virtuoso que representa el shodo para mi. En ella recibo tanto los nuevos modelos como las correcciones a los trabajos que le he enviado con anterioridad. Me encantan la emoción de ver qué retos nuevos contiene (mezclada con la inquietud de saber si voy a poder hacer bien alguno de ellos) y la excitación por ver los comentarios sobre mi trabajo. Siempre me sorprende comprobar que todas las correcciones estaban presentes en el modelo original y no supe verlas.
Bueno ya sabéis algo más sobre las razones que me hacen seguir practicando shodo pese a las dificultades.
Saludos y ánimo, ya queda menos para volver a la rutina habitual ;)

1 comentario:

  1. Me alegro de que compartas un trocito de ti en el blog. Creo que esas son las razones por las que yo también lo practicaría sino fuese porque otras inquietudes más potentes ocupan el poco tiempo libre del que dispongo.

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