jueves, 7 de junio de 2012

Cosas del camino (I)

Hace poco adquirí un libro que me tiene encantado. Se trata de "The Japanese Way of the Artist", escrito por H.E. Davey. Tanto me está gustando que contacté con el autor para que me permitiera traduciros algunos de los fragmentos que me parecieran más interesantes. Bien, pues ya he recibido respuesta, y no ha tenido problema ninguno en permitirme hacerlo, así que espero que las cosas que os vaya poniendo os hagan pensar tanto como a mi. Antes de ir al tajo, os comento que este libro tiene un blog y el autor una web que pueden resultaros de interés. Si alguien está interesado en adquirir el libro puede hacerlo en formato tradicional o en formato ebook a través de amazon.

Comencemos por el principio, la introducción es muy interesante y deja claras varias cosas que muchas veces se pierden de vista:
Todas las artes japonesas, en sus niveles más elevados, buscan expresar wa o armonía, que es la armonía del cuerpo y la mente, del individuo y del universo, y del artista y del arte. [...] Do significa "camino" en el sentido de una manera adecuada y natural de vivir. [...] La designación de Do indica que estas artes pueden ayudarnos a desarrollar una concentración, calma, relajación y fuerza de voluntad más profundas en la vida diaria.
Bueno, este es el principio del libro, concretamente la primera página. Como podréis comprender me alegré mucho al encontrar una definición tan clara de lo que es un Do y me dio la sensación de tener entre mis manos uno de esos libros que son especiales. Tengo que deciros que hasta ahora (llevo aproximadamente 100 páginas leídas) el libro hace honor a lo que promete (la primera parte del libro se titula Living the Japanese arts and ways: 45 paths to meditation and beauty) y, además de descubrirme algunos conceptos comunes a diferentes Do japoneses, me ha hecho pensar que no vamos muy desencaminados en nuestra búsqueda. 
Bien, en lo referente específicamente a la cita que os menciono, tengo que aclararos que cuando habla de Do no se limita a artes marciales, sino que extiende el término a otras artes como el shodo (razón por la que adquirí el libro), chado, ikebana, ... Aunque parezcan muy lejanas estas actividades de lo que habitualmente trabajamos hay que tener en cuenta que el fin último es el mismo: desarrollar nuestra persona de manera que esta mejora tenga reflejo en la vida diaria.
Hay muchas expresiones muy relacionadas que vienen a mi cabeza y que posiblemente algún día tratemos: seishin tanren, kokoro wo tagayasu, shuri kosei, haragei, ...

Bueno, nada más de momento. Bueno, sí, una duda que me asalta: ¿nos animaremos a utilizar los comentarios para enriquecer las entradas?
Un abrazo.
Fer

Nota (1): no por obvio dejaré de decir que estoy agradecidísimo a H. E. Davey por permitirme traducir parte de su obra. Depende de la acogida seguiré poniéndoos fragmentos ;)

3 comentarios:

  1. Por favor, continúa... ;)
    Abrazo!
    Oscar

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  2. Del mismo modo debemos estarte agradecidos nosotros por, cosas del camino, haberte cruzado en el nuestro y compartir delicias como la que has empezado a traducir.
    Creo que, con comentarios como este, nos indicas claramente la manera de avanzar en nuestro propio proceso de Seishin Tanren, tome éste el camino que tome y, a buen seguro, conseguiremos ser unos buenos Tatsujin.
    Sigue traduciendo por favor.

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  3. Me uno a los comentarios, sigue traduciendonos mas por favor :-))

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