miércoles, 15 de julio de 2009

Aikido y hormonas

Artículo escrito por Miguel Ángel Samper.

Ayer, durante la práctica de Aikido, escuché un comentario que me llamó la atención:
"Llegará un día - decía alguien con voz de padre - cambiaréis de mentalidad y las hormonas os dejarán de molestar" (he cambiado un poco la frase para que no suene tan ruda como originalmente se había pronunciado).

jueves, 2 de julio de 2009

La evanescencia del ki

Artículo escrito por Tomás Escamilla.

Queridos compañeros aikidokas, es ahora, tras la realización de un curso, que debe significar un auténtico y eficaz punto de partida de toda la casuística de amplio espectro que supone nuestra práctica, sin obviar la superación de las experiencias periclitadas anteriores al mismo, cuando debemos plantearnos el rol del mismo en nuestra esencial y contínua formación.

miércoles, 1 de julio de 2009

Crónica del curso de Jean-Claude Aebischer (2009)

Escrito por María Contreras Conesa
Durante los días 27 y 28 de junio, hemos asistido al curso impartido por el maestro Jean-Claude Aebischer (5º Dan del Aikikai), celebrado en Valencia.

Ó Sensei en su obra El Arte de la Paz dice:
En tu adiestramiento, no te apresures, ya que dominar lo básico y llegar al primer peldaño lleva un mínimo de diez años. Nunca te imagines ser maestro de la perfección que todo lo conoce; debes continuar tu entrenamiento diario junto a tus amigos y discípulos y progresar juntos en el Arte de la Paz
Morihei Ueshiba
Este curso (como todos los que se organizan) sirven, como dice Ó Sensei en su cita, para que los que practicamos el Aikido podamos adiestrarnos y progresar juntos mediante la practica, perfeccionamiento y aprendizaje, de las enseñanzas de los maestros que imparten sus conocimientos en otros Dojos.
El ambiente vivido fue indescriptible, un ambiente muy bueno y gratificante, lleno de armonía, perfecto para la practica del Aikido y en la que uke y tori conseguían ser uno.
En el curso pudimos perfeccionar pequeños detalles como bajar el centro de equilibrio en cualquier movimiento, o los pequeños giros de la muñeca que ayudan a hacer posibles las múltiples técnicas. Jean-Claude nos embauco con su sabiduría y nos acercó lo máximo posible en el arte del Aikido. En la práctica cuidó cada detalle y nos acompañó, como un discípulo más, nos dio algunos consejos muy útiles de sus años de experiencia para poder hacer algunas técnicas más fáciles y mejores, sobretodo nos animo a seguir practicando diariamente como base de toda mejora personal.
Yo personalmente he disfrutado un montón con el curso y con las enseñanzas del maestro Jean-Claude, de un alto nivel técnico, y me he dado cuenta, como dice Ó Sensei en su cita, que me quedan muchos años de práctica diaria para llegar al primer peldaño del Aikido, pero me anima a seguir practicando el comprobar como mis compañeros y maestros lo van consiguiendo.