lunes, 1 de octubre de 2007

Mae ukemi

Artículo escrito por Ignacio Tatay.

Como este es mi primer articulo, mi estreno, mi debut, mi botella de champagne rota (ah no, que es con cava!!), mi "como están ustedes" (esto para los de mi quinta), mi perdida de la vir..., ya se me estan calentando los dedos, jeje, aportare algo que lei sobre el aprendizaje:
Las 4 etapas del aprendizaje:
  1. Inconscientemente incompetente.
    En esta etapa uno no se da ni cuenta de que no tiene ni idea sobre algo o de hacer alguna cosa.
    Es la posición del que es demasiado optimista en el mejor de los casos, o un chulo o un inconsciente en el peor.
    Recuerdo la primera vez que me dejaron una moto (pues no ha llovido!), un vespino. Ahi estaba yo, que por supuesto sabia ir en bici, y había visto como mi amigo le retorcia la oreja a aquella "bici con motor" (porque entonces los ciclomotores llevaban pedales y se pilotaban como si no tuvieran un acelerador sino un on-off). Que podia pasar? Eso podia conducirlo con los ojos cerrados!!, bueno, no me hagáis decir lo que tarde en irme al suelo que me da verguenza...
    Con la edad, la mayoría (siempre queda algun incurable) nos hacemos más sabios y aprendemos a guiarnos por el arte de la prudencia, por lo que caemos cada vez menos en esta etapa.
  2. Conscientemente incompetente.
    Aquí te das cuenta, normalmente no sirven los avisos de terceros, y uno termina experimentandolo en las propias carnes, de que efectivamente no tenias ni idea, y que aquello que el otro hacía sin ningún esfuerzo tu lo haces estilo "gran patoso". Nos os preocupeis, en realidad esto es bueno, acabáis de dar el primer paso, uno no aprende a andar sin caerse, pero desde luego el que no lo intenta no lo consigue.
    Aquí estoy yo ahora con los ukemis (y con otras tantas cosas...), sobre todo el mae, de los otros mejor no hablamos.
  3. Conscientemente competente.
    Aquí uno ya empieza a darse cuenta de que controla (excepto en el caso de que lo diga el dueño del coche con "unas copas de más"), y que ya no se tiene esa terrible sensación de ser el más patoso del universo. En esta etapa hacemos las cosas bastante bien pero todavía las tenemos que pensar, digamos que ya sabemos ejecutar las cosas con técnica.
    La llave para pasar a la siguiente fase es la repetición: practicar, practicar, y practicar.
  4. Inconscientemente competente.
    Esto ya es lo más, uno realiza las cosas sin pensar pero perfectas (o casi) técnicamente. En expresión corporal se llamaría reflejo, y en comportamiento hábito. Por estar aquí nos esforzamos todos tanto en multitud de cosas.

Así que: prudencia, atención, practica y ... ¿descanso?

1 comentario:

  1. En lo referente a la ampliación del artículo tengo dos cosas a decir. La primera es que, en mi opinión, estas fases se podrían dar, como bien dice nacho, en diferentes aspectos. Por ejemplo, llevado un tiempo puedes ser un incosciente-incompetente en el tema de los ukemis y a la vez ser un consciente-incompetente en lo que se refiere al mae, y así sucesivamente. De todos modos hay que decir que todo va muy relacionado y suele estar todo acompasado, es decir uno no suele ser un i-i en algo y un i-c en algo relacionado (y en aikido todo está relacionado). Esto resulta interesante, ya que un comentario que suelo oír a menudo es algo parecido a esto "Parece que estoy perdiendo el tiempo, por que lo hago peor que antes" (normalmente precedido de un Xétú). Realmente lo que ocurre es que estás dándote cuenta de detalles que antes no percibías, y eso es parte del progreso. Ya sabéis que el primer paso para corregir un error o problema es darse cuenta de su existencia.
    Yo me suelo imaginar la progresión en esto del aikido como la construcción de un puzzle del que no tienes todas las piezas. Es decir, hasta que no te dan una pieza no sabes de su existencia. Una vez la tienes la miras y la remiras e intentas adivinar donde colocarla. Un día ves que puede cuadrar en un sitio y comienzas tus esfuerzos en intentar colocarla allí (a veces no aciertas y el ciclo da un paso hacia atrás). Finalmente cuando la colocas en su lugar, la pieza simplemente está en su sitio y hace su papel sin tener que prestarle atención.
    La segunda cosa que quería decir es que la cuarta fase que describe Nacho tiene muchísima relación con nuestro nombre, pero como hoy no estoy especialmente fluido, de momento lo dejaré aquí, no sin antes animar a todos a seguir el ejemplo de Nacho.
    Saludos y abrazos varios.
    Fernando

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